Hackeando el flujo

Habilidad

Antes de embarcarse en esta lectura, escuchen el episodio La clave del flujo.

El flujo es un estado mental que se describe como una experiencia de alta concentración y focalización. El primero es describirla en un ambiente científico fue el psicólogo Mihály Csikszentmihályi. Cuando éste fue prisionero durante la segunda guerra mundial, encontró un escape a su situación en el ajedrez. Se percató que quienes tenían la capacidad de sumirse en el juego profundamente, al mismo tiempo poseían una mayor capacidad para lidiar con la dureza de la vida de prisioneros. Después de la guerra, comenzó una exploración sobre los factores que hacen al ser humano feliz. Su trabajo seminal es sobre el flujo (término que él mismo acuñó), y es hasta hoy una de las figuras más importantes en la psicología positiva.

Nuestro cuerpo en flujo

Durante el flujo, ocurren varios fenómenos fisiológicos interesantes. Específicamente:

  • Liberación de neurotransmisores
  • Hipofrontalidad transitoria
  • Lateralidad cognitiva
  • Pérdida de la noción del tiempo

Cuando una persona entra en un estado de flujo, el organismo libera una serie de neurotransmisores como la adrenalina, la dopamina y la anandamida. Algunos se conocen ampliamente, como la dopamina, que es la sustancia del placer y la recompensa. Algunos como anandamida no pertenecen al conocimiento popular, pero juegan un papel importante en el control del dolor, el hambre y el sueño.

En el estado químico alterado, quien experimenta flujo, es capaz de ignorar estímulos desagradables sin perder la concentración, y al mismo tiempo pierde el deseo de comer o dormir. Así, en la antigüedad, se describía a artistas tan absortos en su labor, que eventualmente dejaban de comer y dormir, y eran consumidos por su arte. Pues bien, la especial mezcla de neurotransmisores liberados durante el flujo explica este fenómeno.

Asimismo, la liberación de dopamina tiene un efecto importante, pues significa que la actividad, por así decirlo “se recompensa a sí misma”. Esto es lo que se describe como “autotélico” o un fin en sí mismo. Así pues, el flujo es un estado que sufre distintas etapas de retroalimentación positiva y, si no se rompe, continúa incrementando. Quizás por esto, durante el flujo se observa aprendizaje acelerado, así como un aumento general de las capacidades físicas y mentales.

Uno de los efectos más interesantes es que durante el flujo, algunas regiones del cerebro que consideramos sumamente importantes para la actividad intelectual (el lóbulo frontal), de hecho reducen su actividad. Es por ello que durante este estado perdemos la noción del tiempo, pues aquellas regiones encargadas de “llevar la cuenta”, se hacen a un lado. Un fenómeno interesante, consecuencia de lo anterior, es que la estructura jerarquizada del cerebro se relaja, y es posible traer a la situación actual memorias, aprendizajes y pensamientos que no podrían ser evocados en una situación normal.

Es decir, durante el flujo aflora el pensamiento lateral, lo que se llama comúnmente “pensar fuera de la caja”. Por este motivo, quienes se hallan en un estado de flujo, pueden resolver problemas con mayor facilidad, o dar soluciones novedosas y creativas a problemas comunes.

El flujo en el contexto de la vida

En su libro The Rise of Superman, Steven Kotler describe cómo los deportistas extremos suelen alcanzar estados de flujo constantemente. Este autor analiza los distintos desencadenantes del flujo en el contexto de los deportes extremos. Principalmente se centra en el hecho de que en estas actividades las consecuencias del fracaso son graves. Esto nos lleva a pensar que el flujo tiene una gran base evolutiva y de supervivencia, pues permite a quien lo experimenta tomar decisiones rápidas de manera completamente enfocada. Es muy probable que individuos capaces de experimentar flujo tuvieran más posibilidades de sobrevivir en un ambiente impredecible y caótico.

En vez de experimentar miedo y angustia, quienes entran en un estado de flujo sienten una gran tranquilidad que se puede considerar felicidad. Esto en cierta medida se debe al coctel de dopamina que se libera durante el este fenómeno. Pero también existen recompensas culturales y espirituales. Por ejemplo, el hecho de que la persona pierda el sentido de sí misma, conduce a que se llegue a confundir su identidad con la del ambiente que la rodea. Expresiones como “se hizo uno con la montaña” o “se dejó guiar por las musas” o “escuchó la voz del universo”, son metáforas con las cuales el ser humano ha descrito el flujo desde tiempos antiguos.

Este sentimiento de unión con algo más grande conduce a una experiencia que se puede interpretar como religiosa, incluso en un contexto totalmente secular. Quienes han tenido estas experiencias, reportan una gran satisfacción, un éxtasis.

Sabes que lo que tienes que hacer es posible, a pesar de cuán difícil resulte, y la noción del tiempo desaparece. Te olvidas de ti mismo. Te sientes parte de algo más grande.   – Mihály Csikszentmihályi

Desgraciadamente, como advierte Kotler, el flujo tiene también un lado oscuro. Esto se debe a que tras una experiencia profunda, la persona se siente insatisfecha con el cotidiano, y busca repetir las experiencias de flujo. En el caso de los deportistas extremos, esto conduce a tomar demasiados riesgos. Es el comportamiento negativo que describimos con adrenaline junkie o adicto a la adrenalina. Pues bien, el deseo de experimentar flujo puede conducir a una explosión de las energías creativas, pero también a un exceso autodestructivo. Quizás aquí la sabiduría clásica venga a nuestro auxilio, si pensamos en el mito de Ícaro. El truco, es ser como Dédalo, su padre.

Desencadenantes del flujo

Kotler distingue 17 desencadenantes del flujo. Asimismo, intenta sistematizarlos y clasificarlos para dar sentido a la información. Conforme avancen los estudios, es probable que la información que sigue se actualice y se simplifique bastante. Puede parecer confuso o prolijo analizar estos 17 factores. Sin embargo, si deseamos encontrar estrategias para fluir en nuestro cotidiano, bien vale la pena familiarizarse con éstos.

Desencadenantes psicológicos

  • Concentración intensa: ¡fuera celulares!
  • Objetivos claros: evitar la divagación, llevar una planeación.
  • Retroalimentacion inmediata: actitud humilde, actitud crítica.
  • Relación Reto/Habilidad: evitar la frustración pero también el aburrimiento.

En general, se puede cotejar de lo anterior que es necesario tener una actitud curiosa, dispuesta y humilde, al afrontar tareas novedosas y complicadas. Como contrapunto, algunos factores que impedirían la sobrevenida del flujo serían el tener una actitud dispersa, el tratar de hacer muchas cosas a la vez, negarse a ver la realidad de la situación, y ocuparse de algo demasiado fácil o demasiado difícil.

Desencadenantes ambientales

  • Consecuencias altas: en ambientes peligrosos donde un error puede resultar catastrófico, la concentración es más fácil de alcanzar.
  • Ambiente variado: lo impredecible y diverso también fomenta la atención y evita la dispersión.
  • Encarnación profunda: son ambientes que “lo jalan a uno” o “lo envuelven a uno”. Estos ambientes fomentan una experiencia del presente.

En general, el ambiente debe tener un equilibrio entre el número de estímulos y la probabilidad de que estos se presenten. Un ambiente demasiado estimulante, como el de una ciudad, es variado pero no crea encarnación profunda, y en general no es de consecuencias altas (la mayor parte del tiempo). La naturaleza es el lugar en el cual el flujo se desencadena con mayor frecuencia. También por ese motivo, las experiencias religiosas y las epifanías en las diferentes tradiciones religiosas, suelen ocurrir en la naturaleza.

Como contrapunto, pensemos en lugares empobrecidos o monótonos, como puede ser una oficina, una carretera, o ciudades repetitivas y desagradables.

Desencadenantes sociales

  • Enfoque de grupo: cuando un grupo trabaja para un objetivo, todos los miembros están concentrados y el flujo es más probable. Como el éxito/fracaso del grupo depende del enfoque del individuo, hay una presión social (consecuencia) para mantener la concentración.
  • Objetivos claros y compartidos: cuando un grupo expresa objetivos claros, es más probable que los individuos alcancen la concentración necesaria para el flujo.
  • Buena comunicación: se trata de establecer un diálogo en el cual la conversación se mueve siempre hacia adelante. Esto necesita de una expresión clara y concisa, pero a la vez de escuchas dispuestos a tomar lo que dicen los otros miembros y construir sobre ello. Llamémosle “Comunicación aditiva”.
  • Familiaridad: grupos que ya han trabajado juntos, son más eficientes comunicando y delimitando objetivos.
  • Participación equitativa y habilidad afín: cuando todos los miembros del grupo tienen oportunidad de contribuir, su concentración aumenta. Asimismo, deben tener un nivel similar para la tarea, de lo contrario el aburrimiento y la frustración empezarán a afectar a ciertos individuos y la atención del grupo se disgregará.
  • Riesgo: en relación con un ambiente de altas consecuencias. El grupo debe estar consciente de que la posibilidad de fracasar es real y que acarrea consecuencias.
  • Sentido de control: aplica para el grupo y para el individuo. Es necesario que los individuos se sientan capaces de realizar la tarea.
  • Escuchar atentamente: en un grupo que fluye, los miembros están dispuestos a escuchar con atención lo que tienen que decir sus compañeros. Está relacionado con la buena comunicación.
  • Siempre decir sí: se refiere a que los miembros del grupo construyen a partir de los argumentos de los demás en vez de tratar de descalificarlos.

En general, el flujo acaece en interacciones sociales que son productivas y en las que los individuos pueden participar. Los jefes y gerentes de este mundo, deberían tatuarse la lista anterior para fomentar el flujo en sus diferentes lugares de trabajo.

Como contrapunto, el flujo se verá impedido en situaciones en las que los individuos sólo estén buscando su propia validación; es decir, un ambiente de competencia en vez de colaboración. La presencia de individuos ineptos o sin habilidad tiene un efecto negativo en el desempeño de los demás individuos; pero al mismo tiempo, la presencia de individuos sobre-calificados podría resultar problemática.

La creatividad como desencadenante del flujo

Las fuerzas creativas son producto del flujo, pero también su desencadenante. Por este motivo, es de suma importancia que la sociedad mantenga un enfoque humanizado, y sea rico en exposición a las artes y a las distintas disciplinas “humanas”. Durante actividades creativas, la persona aprende a reconocer patrones y siempre está latente la posibilidad de traer algo nuevo al mundo. El fomento de la creatividad incrementa la posibilidad de fluir, y aquélla se alimenta del flujo. Es cuando se alcanza un aprendizaje acelerado y las innovaciones afloran.

Hackeando el flujo

Conociendo cuáles son los distintos desencadenantes del flujo, y cuál es el principio detrás de este estado, es fácil que comencemos a notar en nuestro cotidiano aquellos momentos que tienen el potencial de sumirnos en experiencias fluidas. Asimismo, comenzarán a resaltar hábitos, lugares, personas y actitudes que impiden que alcancemos este estado. Con un poco de creatividad, se puede diseñar un día a día en el que seamos más productivos, audaces e innovadores.

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4 comentarios en “Hackeando el flujo”

  1. Muchas felicidades por tu artículo, aprendí más sobre el flow, sin duda haces aportaciones interesante sobre todo la relación que tiene el flow con el entorno y el papel que juegan los neurotrasmisores.

    Si me pudieran compartir algunas referencias más te lo agradecería mucho y si sigues haciendo más artículos sobre Psicología Positiva o relacionado con la Ciencia de la Felicidad te estaré siguiendo ¡Éxito!

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    1. Hey Gerry! Gracias por tus comentarios y tus aportaciones. Ciertamente el libro de Kotler ha despertado gran interés en el flujo en la comunidad. A raíz de ese libro, me estoy acercando a Csikszentmihályi y a ver adónde voy a parar de ahí. Algo que me parece curioso, es que los estoicos y los de piscología positiva, estamos confluyendo en el tema del flujo. El potencial de intercambio es inmenso. Cuenta conmigo para leer tus publicaciones y siempre intentar aportar algo. Te agradezco la atención.

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      1. Al contario, para eso estamos, para compartir ideas y hacer sinergia con la comunidad donde quieran que se encuentren. En serio, me gusto mucho el artículo, agradecería mucho que me pases tu facebook personal para mantener el contacto, saludos!! 🙂

        Le gusta a 1 persona

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